domingo, julio 14, 2024
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Filosofía de los Afectos 7

Por: Javier Orlando Muñoz Bastidas.

Para Elvira Alejandra.

¿Es necesario que el poeta se destruya a sí mismo? ¿Es su propio sacrificio, el acto poético por excelencia? La poesía es el anhelo del ideal, pero en la expresión de ese anhelo el poeta debe destruirse a sí mismo y destruirlo todo.

La imagen poética al respecto de lo anterior, es muy precisa: en su película “Nostalgia”, el director-poeta Tarkovski escenifica un personaje que cuenta la historia de una empleada del servicio, que decide quemar la casa de sus empleadores, porque comprende que esa es la única forma de regresar a su país natal. ¿Qué debemos destruir para regresar a nuestro origen? ¿Qué destruir para volvernos a unir con lo que amamos?

Pero la destrucción sólo tiene sentido en ese anhelo superior. Nada más. Sólo nos interesa el sacrificio, como la acción de una poética superior. ¿O será que todos sentimos ese profundo anhelo, pero sólo los poetas lo convierten en un proyecto de vida? Todos deseamos un mundo mejor, pero nos callamos y nos resignamos a una cotidianidad sin sentido. Preferimos no alzar la mirada, porque esa luz nos puede quemar.

Por eso es necesario un plan de destrucción, que haga posible una auténtica transformación. El poema podemos entenderlo como una estrategia sistemática de destrucción, para que lo nuevo sea posible.

Es lo que aconteció sin éxito con Silvia Plath. Esta gran poeta intentó suicidarse varias veces, pero no lo consiguió. Cuando por fin logró una cierta conciliación consigo misma, quiso exorcizar a la muerte mediante un último intento. Por eso en esta ocasión dejó todo listo para que la salvaran: la puerta trasera entreabierta, un número de emergencia en la mesa para que llamaran, la empleada llegaría a una determinada hora, por lo que decidió introducir su cabeza en la estufa de gas pocos minutos antes, el tiempo adecuado para quedar inconsciente pero sin morir. Pero todo salió mal, y murió.

Tal vez todos estamos enviando continuamente mensajes para que nos salven. Somos como el poeta porque siempre nos estamos destruyendo de a poco, en silencio y tal vez sin darnos cuenta, nos destruimos en módicas cuotas que nunca son cómodas, en ciertos fracasos, en determinadas caídas. Ojalá en esta ocasión todo nos salga bien, y alguien pueda hacer por nosotros esa llamada.

¿O tal vez debamos crear una nueva estrategia de destrucción? Si perder es una opción, entonces arriesguemos una nueva estrategia de pequeñas transformaciones, que nos permita una ulterior transformación y creación integral de sí mismo. Nuevas estrategias como: tomar distancia radical de lo banal y estupidizante del mundo contemporáneo, asumir el desencanto como un modo de vida crítico y estético, aprender a decir adiós.

Una nueva poética del sacrificio, consiste en atiborrar el mundo de pequeñas derrotas, tal vez de derrotas insignificantes que no tienen drama, pero que pueden ir re-diseñando el sistema integral del inconsciente. La poesía es la enciclopedia universal de los sacrificios inútiles, que puede hacer posible la creación de algo que aún no podemos pensar.

Íncipit.

1 COMENTARIO

  1. Cuando el buen filósofo, matematico,pintor, fluya !! Al menos en nuestra de Popayán se puede reactivar una economía emergente capaz de generar los excedentes que buscamos . Equilibrando una balanza comercial constante .

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