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Inciensos y humos sacros

Se puede suponer que la quema de incienso fue de la mano con el “descubrimiento” del fuego y se desarrolló a partir del hecho de que los diferentes tipos de madera exudaban diferentes aromas cuando se quemaban al sentarse alrededor del fuego. No solo los aromas eran diferentes, sino que también tenían diferentes efectos en el estado de ánimo. Una vez que se comprendió mejor la naturaleza de la madera y las hierbas medicinales, más se aprendió sobre las propiedades curativas y los aromas.

Sahumadora aromatizando el desfile con su pebetero.

Por: MARÍA ALEXANDRA MÉNDEZ VALENCIA – Antropóloga

Reseña del uso del incienso

La historia, el significado cultural y el carácter simbólico del incienso en las diferentes tradiciones es una interesante exploración de la práctica intemporal del uso del incienso en diversas culturas de todo el mundo. Desde épocas remotas hasta nuestros días, el incienso ha desempeñado un papel importante en las ceremonias religiosas, los rituales culturales y la meditación personal.

Los inciensos son preparaciones creadas con resinas vegetales y aceites esenciales, que al arder con el fuego despiden un aroma y un humo balsámico que se utiliza con propósitos religiosos, pero también terapéuticos y relajantes.

Las primeras nociones del uso del incienso se remontan a la antigüedad, y se sitúan en Egipto alrededor del año 2.400 a.c., es decir 400 años antes de los tiempos de Abraham. Las primeras recetas conocidas también son egipcias, tales como el Kiphi.

El incienso también se utilizó en la Antigua China desde hace 2.000 años y desempeña un papel muy importante en las ceremonias budistas sintoístas y taoístas. Los hindúes también han utilizado el incienso para culto desde la antigüedad. Así mismo tiene una larga historia tanto en el judaísmo como en el cristianismo. El incienso es mencionado frecuentemente en las escrituras hebreas y en el antiguo y nuevo testamento. En el capítulo I del Evangelio de Lucas se hace referencia a Zacarías en el templo en el momento en que se ofrenda incienso. En el Salmo 141,2 el salmista expresa el simbolismo del incienso y la oración: “que mi oración suba hasta ti como el incienso, y mis manos en alto, como la ofrenda de la tarde”. En Mateo 2:1-12 se menciona la llegada de unos Magos que venían de oriente en busca del Niño Jesús al que le ofrendaron oro (porque se trataba de un Rey), incienso (por tratarse del hijo de Dios encarnado) y mirra (por su muerte y sacrificio). En la II Carta de Corintios 2:14-16 el conocimiento de Cristo es comparado con una fragancia. La visión del cielo en el Libro del Apocalipsis 5,8 incluye a los ancianos que portaban capas impregnadas de incienso, descritas como las oraciones de los santos.

Se puede suponer que la quema de incienso fue de la mano con el “descubrimiento” del fuego y se desarrolló a partir del hecho de que los diferentes tipos de madera exudaban diferentes aromas cuando se quemaban al sentarse alrededor del fuego. No solo los aromas eran diferentes, sino que también tenían diferentes efectos en el estado de ánimo. Una vez que se comprendió mejor la naturaleza de la madera y las hierbas medicinales, más se aprendió sobre las propiedades curativas y los aromas. Esto llevó rápidamente a que la quema de incienso ocupara un lugar preponderante en ciertos rituales. Algunos se usaron para enfermedades, otros para relajarse y unos más para encontrar una conexión entre los mortales y los dioses.

En tiempos remotos, el incienso también se utilizaba para purificar los espacios o ambientes en donde estarían o pasarían personajes importantes, como el Rey o el Emperador. A causa del calor el ambiente de un lugar podría tornarse fastidioso o con olor desagradable, entonces el incienso se empleaba para purificar o perfumar.

Desde tiempos prehispánicos, algunas culturas indígenas de América usan algunos tipos de incienso para purificar los lugares sagrados, conectar con la naturaleza y tender puentes con el mundo espiritual.

Significado del humo

El humo es la antítesis del barro (agua y tierra), por corresponder a los elementos fuego y aire. En algunas culturas se le atribuyen poderes benéficos y cualidades mágicas para remover y ahuyentar las “desgracias” de los hombres, animales y plantas. De otro lado, la columna de humo simboliza el eje valle – montaña, es decir la relación entre la tierra y el cielo. En este sentido, la columna de humo significa el camino de la hoguera hacia la sublimación. Según algunos alquimistas, el humo es el alma separada del cuerpo.

En la Liturgia Romana, el humo del incienso representa la limpieza y la purificación y el suave aroma, simboliza la justicia de Cristo con la que cubre los pecados de la humanidad. El incienso algunas veces es utilizado para honrar los objetos sagrados y al “pueblo santo”, que es símbolo primario de la liturgia. Por ejemplo, el libro del Evangelio, el altar, el pan y el vino. Los celebrantes y la asamblea son inciensados como una forma de hacer visible su importancia en la liturgia. Además de hacer del templo un lugar adecuadamente purificado, el incienso evoca el sentido del misterio que se vive. Inciensar contribuye a entrar en el “Misterio Eucarístico”. El incienso en el altar de una iglesia representa la sublimación de la oración y la alabanza.

La ofrenda de incienso en la Misa conecta nuestro culto en la tierra con el culto en el cielo. Esta resina se usa para santificar, bendecir y venerar. El humo del incienso también representa la fe poderosa que debe llenarnos y su fragancia simboliza la virtud cristiana. La instrucción general del Misal Romano permite el uso del incienso en diversos momentos durante la misa. Cuando algo se inciensa, el Turiferario o acólito que porta el Turífero o inciensario, lo balancea tres veces, para simbolizar a la Santísima Trinidad.

El humo del incienso cubre el altar con las ofrendas en la misa, esto es para recordarnos que lo que vemos, va más allá de lo perceptible y observable: vemos pan y vino pero en realidad se tratan del cuerpo y la sangre de Cristo.

En los funerales el sacerdote, inciensa el féretro del difunto, envolviéndolo en una nube de humo fragante, que simboliza entrar en la presencia de Dios y en un proyecto de vida nueva.

Uso y simbolismo en la Semana Santa

No hay Semana Santa sin incienso, ni incienso que durante esos días no inspire paz, meditación y bienestar. Se cree que su esencia transforma lo negativo en positivo. Una vez entendido esto, es más fácil comprender porqué todavía se quema en muchos hogares payaneses durante la Semana de Pasión entre las 12:00 y las 18:00 horas del Jueves y Viernes Santos, con el fin de limpiar y purificar.

El incienso no solo se ve en los rituales que se llevan a cabo durante esta época del año, sino que es posible encontrarlo en ventas callejeras ubicadas en el sector histórico de esta ciudad, muy cerca de las iglesias o en calles contiguas a ellas, donde se vende junto a otras esencias y resinas tales como la mirra y el romero, entre otras. También hay otro tipo de puestos que además de las resinas, expenden artículos tales como imágenes y estampas religiosas, velas, veladoras, escapularios y rosarios.

El humo del incienso también impregna las calles, las procesiones y los oficios religiosos propios de la Semana Santa. Su agradable aroma al arder crea un ambiente místico. El espiral de humo es visto como un reflejo de la actitud de oración y la elevación de la mente hacia la divinidad. Durante la Semana Mayor, se quema varias veces a lo largo de la liturgia.

Los monaguillos son unos de los personajes más característicos de la Semana Santa, porque cumplen importantes funciones al interior de los templos y durante los desfiles procesionales, en los que se ubican en uno de los lugares más preeminentes. Así mismo, es importante la función que cumple uno de ellos. Hablamos del encargado del incienso, material que primero, es almacenado en las navetas, para ser posteriormente quemado en los incensarios, cuyas tapas perforadas, permiten que se esparza el olor aromatizante.

Además del humo fragante que se desprende del incensario al comienzo de la procesión, están los espirales de humo, que se elevan en el cielo nocturno desde los braseros y pebeteros portados por las sahumadoras que a manera de plegarias, ofrendan este efluvio perfumado a las imágenes de Jesucristo y de la Virgen.

Es habitual que la palabra sahumerio se emplee como sinónimo de incienso, porque un incienso es una combinación de elementos resinosos que emanan un olor agradable al quemarse. Esto quiere decir que los inciensos, efectivamente son sahumerios porque se emplean para sahumar.

El uso del incienso en las procesiones, tiene su origen en ceremonias religiosas muy antiguas, donde su empleo ya estaba cargado de un fuerte simbolismo. Al comienzo de estos desfiles ya es un elemento crucial, y no deja de serlo durante el desarrollo de las mismas. Su humo confiere a los pasos un aura de solemnidad y misterio.

Los desfiles procesionales causan diferentes emociones tanto entre quienes participan en ellos como en los espectadores, porque además de ser una celebración religiosa, también se trata de un espectáculo de calle que impacta desde lo visual (puesta en escena de la pasión y muerte de Jesús), desde los sonidos (música religiosa o sacra) y desde los olores (el incienso, al que popularmente se le llama “santo aroma”).

EL INCIENSO SE eleva como plegaria silenciosa, tejiendo una danza etérea que conecta lo terrenal con lo divino. En cada espiral de humo sacro, se alza el espíritu hacia lo trascendental, impregnando el espacio con una atmósfera de serenidad y devoción // foto: William Santiago Guzmán Chamorro.

Inciensos.

Fuente: https://www.dearmonia.com/blog/incienso-semana-santa-b10.html

https://www.dearmonia.com/blog/inciensos-de-sevilla-b11.html Popayán, 11 de marzo de 2024.

MONAGUILLO INCIENSANDO la procesión nocturna. // Foto tomada de https://www. gentedelpuerto.com/2010/03/28/600-acolitos-y-monaguillos-%E2%80%98amargura-y-sacrificio% E2%80%99/ Popayán, 11 de marzo de 2024.

Fuente: https://www.radionacional.co/noticias-colombia/procesiones-de-semana-santa-en-popayan-tradicion-heredada-hombros Popayán, 11 de marzo de 2024.

Monaguillos con el incensario al inicio de la procesión.

Fuente: https://www.huelvainformacion.es/semanasanta/union-paveros-monaguillos_0_575342577.html Popayán, 11 de marzo de 2024

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