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Jilguero Aliblanco

Jilguero Aliblanco o Pacunguero – Fotografía: Juan Torres Tavera

Por William Efraín Abella Herrera – Miembro de ACO y SAO – wabella@unicauca.edu.co

Las aves silvestres nativas, por lo menos las de nuestro entorno, fueron diseñadas para volar en libertad, no para tenerlas secuestradas. Una que aún tristemente veo encerrada en pequeñas jaulas es el Jilguero, que en la literatura apellidan “Aliblanco”, una referencia al color de las barras y manchas que presenta en sus alas, y parte baja de la espalda.

Los taxónomos le llaman Spinus psaltria, binomio donde Spinus es el nombre que se le daba en la Antigua Grecia a una especie de ave. El epíteto psaltria es la palabra designada para quien tañía la cítara o lira, lo cual nos habla de las delicadas y bellas melodías que interpreta este pequeños alar.

Entre los nombres vernáculos que las comunidades le dan estan los de Pacunguero, Jilguero, Jilguero Menor, Arrocero, Yaløtsurø pu illi y Çku’z vxiçxack. Algunas de estas denominaciones están relacionadas con el tipo de alimento que consume el ave.

Presenta marcado dimorfismo sexual, esto es, la hembra tiene un plumaje distinto al del macho, el cual luce amarillo oliva opaco. Tanto el macho como la hembra se distinguen de otras especies de Spinus por las bandas blancas en las alas.

Es un alar de espacios abiertos con matorrales o pastos, campos abandonados y bordes de caminos en sucesión ecológica, campos de cultivo y zonas con árboles dispersos. Se alimenta de semillas, renuevos, flores, frutos e insectos.

Complementa su dieta consumiendo distintos materiales terrosos, que al parecer le proveen calcio y sodio, a su vez “neutralizan” las toxinas que el ave haya consumido. A su vez, los pequeños sólidos en su sistema digestivo contribuyen en la trituración de los alimentos.

Aunque la literatura dice que visita comederos donde se les brinde semillas y fruta, le he visto preferir los terrenos abandonados que tengan flores de pacunga y pastos con espigas. A su vez, cultivos de flores de Botón de Oro y algunas especies de Girasoles.

Hemos observado a esta especie solitaria, en pareja o en pequeños grupos, donde hay más hembras que machos. Estos grupos también pueden estar conformados por otras especies de aves semilleras.

El nido, en la vegetación de su distribución, es una taza construida por la hembra con materiales de origen vegetal y animal. La incubación de los huevos también está a cargo de la hembra, tiempo en el cual es alimentada por el macho. Los dos se encargan del cuidado de las crías.

¿Qué hacer por esta ave? Al parecer la actividad humana ha favorecido sus poblaciones, mas es necesario desestimular la tenencia en jaulas, tanto de esta ave, como de los demás animales nativos, con el fin mitigar el tráfico ilegal de vida silvestre, tan latente en nuestro país.

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